21 de enero de 2013

Calma chicha

Nos aferramos a los pocos retazos de noche que quedan, como naúfragos sin isla, y mientras recorremos el desierto de nuestras pieles erizadas, nos miramos en silencio, espereando a que un grito callado y efímero nos indique el camino de ida hacia un nuevo delirio.

1 comentario:

  1. Nos hemos perdido entre derrotas mal descritas y sextantes mal calibrados. Refunfuñan la mayor, y hasta el trinquete, pero entre el oleaje, cautivo ya de los sueños, en el horizonte vemos un punto, que pudiera ser...tierra firme.

    Si me permites. Un abrazo.

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